Ella entró al bar, él la miró entrar. Ella pidió un café después de sentarse a dos mesas de él, mientras él leía su libro muy concentrado. El lugar estaba casi vacío, notó ella, y el único sujeto sentado cerca (aparte del hombre, a quién ya había fijado la mirada) ,era un viejo señor, que con cara de desconcierto, hacía el crucigrama del diario del día anterior.
Ella sentía la mirada del hombre en la espalda, una presión que casi la forzaba a voltearse. Trataba de concentrarse en su café, revolviendolo con una cucharita mientras el azucar se disolvía en la taza, pero en un momento, no aguantó más. Se dio vuelta, él la miró, sin minima expresión de sorpresa, pues era su plan lograr que ella se diese vuelta. A ella le pareció alguien agradable, y quiso saber qué libro estaba leyendo.
Él la vio moviendo la cabeza y retorciendose un poco y obvió que quería saber el título del escrito, pues era parte de su plan, así como también habia logrado que se diese vuelta. "El Amor en los Tiempos del Cólera" le dijo, con tono teatral. Ella asintió con una brillante sonrisa, y meditó que hacer, ir a hablarle, o quedarse sentada.
Antes de que pudiera decidir, él se paró y caminó hasta su mesa. Le preguntó: "Te gusta?". A lo cual ella respondió que sí, que le gustaba mucho. Él le sonrió, y mirando el lugar, tratando de remarcar que estaba vacio y que el viejito se habia dormido, arrimó una silla a su mesa. "Me llamo Adrien"le dijo. Ella respondió un poco sonrojada, que se llamaba Anne.
"Mucho gusto" le dijo él, y a continuación: "¿Qué hace una muchacha tan bonita a esta hora sola en un café?". Ella bajó la vista, con expresión muda. "Espero a alguien" respondió. Él dijo: "Ya veo, ¿un amor no correspondido?". Ella asintió, diciendo que de alguna manera podría llamarse así.
El hombre le dijo con cara muda que no vendría, que él lo sabía. Ella por un momento lo miró como quién ha visto una cosa extrañisima, e instantes después largó al llanto, timidamente, pero al llanto. Él se puso de pie, se puso su abrigo y se retiró. Claro, él sabía todo, sabía quién era ella,sabía que concurría todos los días a ese bar porque esperaba a su amor, (y Adrien sabía quién era él), sabía que dejaría el libro en la mesa, para que Anne fuese a encontrar una foto de ella misma dentro, junto a una carta de su amor no correspondido.
Adrien lo sabía todo, y ella acababa de saberlo.